Un beneficio de trabajar por tu cuenta y no tener jefe es que nadie te dice lo que tienes que hacer. Pero esto tiene un reverso tenebroso: que nadie te dice lo que tienes que hacer. Y entonces aparece la tentación de procrastinar. Una palabra que en España apenas se usa, pero que los americanos tienen muy presente (buscad en Google procrastination).
Una de las peores muestras de mala educación en el ámbito profesional es dar prioridad a las llamadas de teléfono antes que a la persona con la que estás en ese momento.
Una vez un amigo me contó que en su empresa, en los proyectos de desarrollo a medida no firman contrato con el cliente. Simplemente, cobran un 50% al principio del proyecto y un 50% al final. Las especificaciones se definen en un PowerPoint, y sobre ellas van trabajando.
Es una buena estrategia comenzar dando algo si esperamos recibir después. Regalar algo a un cliente potencial puede suponer que seamos nosotros los que consigamos el contrato, y no la competencia. El secreto es regalar algo que tenga valor para el cliente, pero que no tenga gran coste para nosotros.
Descartados los bolígrafos y las camisetas con nuestro logo ¿qué podemos regalar?